PSICOLOGÍA
NOTA//
-------------
Ante la muerte de un ser querido, se puede decir que el proceso de duelo comienza apenas enterada la persona de la desaparición de ese ser La intensidad y duración del duelo depende de muchos factores: tipo de muerte (esperada o repentina, apacible o violenta..), de la intensidad de la unión con el fallecido, de las características de la relación con la persona perdida (dependencia, conflictos, etc.) y de las características sociales en que queda situada la persona que ha perdido el ser querido.
Si bien cada duelo, como cada persona, es único, hay cuatro etapas al menos por las que todos atravesamos durante este proceso.
Se produce apenas enterados de la perdida y varia según las características que rodean la perdida y de la persona que ha perdido al ser querido. La duración de esta etapa puede durar desde unos minutos hasta meses, se produce una verdadera lucha entre la aceptación de la noticia y nuestra defensa ante el dolor. La diferencia del mismo proceso en edades menores es que en la tercera edad este suceso de alguna manera nos enfrenta a todos nuestros temores sobre nuestro propia muerte.
Bronca y Culpa:
Progresivamente es en la segunda etapa que aparecen sentimientos de rabia y culpa, se produce un gran desorden emocional, se vive con una angustia inconsolable. De algún modo se espera despertar y ver que todo ha sido una pesadilla, o que esta persona aparecerá por la puerta , o escuchar su voz al teléfono.
Desorganización del mundo, desesperación y retraimiento:
Es la etapa donde el dolor se prolonga, el llanto y el pesar se intensifican mezclados con sentimientos de rabia y resentimiento. No es raro que sueñe con el difunto, se aísle de su comunidad, y pase por estados de híper o hipo actividad, recorriendo además los lugares vinculados al fallecido y se vuelva híper sensible a los ruidos
Reestructuración del mundo, reorganización y sanación:
Esta cuarta y última etapa del proceso de duelo puede llevar varios años, se trata de una toma de conciencia y aceptación de la perdida, EL OBJETO DE VACÍO SE VUELVE UNA AUSENCIA PRESENTE.
El duelo ha sido elaborado cuando apreciamos la aceptación de la perdida y el recuerdo de ese ser no provoca sentimientos de profundo dolor, es posible hablar de la pena que nos produce esa falta y acomodarnos en esta nueva realidad.
En cierto modo nunca te recuperas totalmente de una pérdida significativa porque ésta, inevitablemente, nos cambia.


0 Comments:
Post a Comment
Subscribe to Post Comments [Atom]
<< Home